Cada vez son más las personas concienciadas con este problema y que están tomando cartas en el asunto. Pero la gran mayoría sólo puede verlo cuando llega a costa y no son conscientes de como están nuestros mares en realidad más allá de vídeos al otro lado del mundo y fotos que pasan de un vistazo rápido en las pantallas de sus dispositivos.

Las aguas abiertas no están al alcance de todos y nosotros, como buceadores, tenemos la misión de colaborar recogiendo todo aquello que nos vamos encontrando y así intentar poner nuestro granito de arena para que la mar respire.

Aunque este proyecto en un principio fue enfocado hacia centros de buceo, tuvo una increíble acogida entre un montón de negocios y organizaciones que se han ido uniendo poco a poco a nosotros, cada vez somos más los que unidos apostamos por este movimiento, que codo con codo nos esforzamos por devolverle la salud y la libertad que le hemos ido robando a nuestro mar… a nuestro planeta.